
Giménez retuvo el título latino OMB tras una pelea polémica y la descalificación de Uncos
El campeón superpluma se impuso en un combate caliente, con sanciones, caídas y un final escandaloso que definió el árbitro.
Ayrton Giménez retuvo el título latino súper pluma de la OMB tras la descalificación de Juan Cruz Uncos, en una pelea cargada de polémicas que fue narrada por Daniel Dalto en Keops FM 90.1 de La Plata.
El inicio del combate fue deslucido. “Los primeros dos asaltos fueron intrascendentes”, relató Dalto, y agregó que incluso el árbitro internacional Gustavo Tomas “se vio obligado a detener el combate para invitar a los boxeadores a que peleen”. En ese tramo, la ventaja fue apenas para el campeón.
En el tercer round, Uncos logró reaccionar. “No pudiendo encontrar su estilo, Uncos logró los mejores golpes y se quedó con el asalto”, describió Dalto. Sin embargo, Giménez respondió en el cuarto: “Fue la mejor vuelta del Pacman, marcando distancia y golpes certeros”, sostuvo el relator, destacando que logró sostener ese dominio también en el quinto.
A medida que avanzaban los rounds, el clima se volvió más tenso. “El polideportivo se transformaba en una caldera”, marcó Dalto en Keops FM 90.1, en gran parte por las reiteradas infracciones del retador. Hubo cabezazos, golpes ilegales en la nuca y descuentos de puntos por parte del árbitro.
“El séptimo round parecía una pelea callejera”, graficó Dalto, al tiempo que detalló nuevas maniobras antideportivas: “Uncos insistía, incluso pisando al campeón, obligando a advertencias enérgicas”. El combate se desordenaba y se alejaba de lo técnico.
El octavo capítulo sumó dramatismo. “Giménez se vio sorprendido por una zurda casi al mentón que obligó a la cuenta de protección”, relató Dalto. El impacto generó un “sorpresivo silencio en el polideportivo” y dejó el asalto en manos del retador.
Pero el desenlace llegó en el noveno round, en medio del caos. “Increíblemente, en lugar de aprovechar su momento, Uncos volvió a los recursos antirreglamentarios”, señaló Dalto. Tras un resbalón del campeón, el retador intentó golpearlo en el piso y repitió la acción segundos después.
“Ante un nuevo resbalón, le aplicó un golpe con Giménez ya caído sobre la lona”, describió el periodista. La reacción fue inmediata: “El polideportivo explotaba, los reclamos eran aireados”, agregó.
La decisión final no tardó. El árbitro Tomas resolvió la descalificación, medida que compartió con el supervisor de la OMB, Jesuar Leticia. “Ya tenía una decisión tomada: descalificar a Uncos”, cerró Dalto.
Entre silbidos, abucheos y discusiones, Giménez fue declarado ganador y logró retener el título en una noche tan intensa como polémica.